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Becas Bicentenario 2026: el origen y las rutas de salida a la crisis

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Becas Bicentenario 2026: el origen y las rutas de salida a la crisis
Un número de WhatsApp comenzó a correr como reguero de pólvora en los teléfonos de los cientos de talentosos profesionales peruanos que este 2026 iban a postular a la beca Generación del Bicentenario —antes conocida como beca Presidente de la República—, la misma que es gestionada desde hace 12 años por el Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec) del Ministerio de Educación (Minedu), y que en abril fue suspendida de forma abrupta e indefinida dejándolos a todos, como se dice cotidianamente, ‘en el aire’. Sorprendidos, además, y terriblemente acongojados. Aquella ayuda era imprescindible para que perfiles como los suyos, de muy alto rendimiento pero sin los recursos necesarios, pudieran estudiar un posgrado en alguna de las 400 mejores universidades del mundo. El chat había sido creado por Ariana Figueroa Cornejo , economista PUCP también perjudicada por la situación, a quien la Universidad de Oxford (Reino Unido) ya había aceptado para cursar la Maestría en Estudios para el Desarrollo. Su idea, en medio de la tribulación, era intercambiar con sus pares información e ideas que puedan transformarse en rutas de salida al dilema compartido. También frustraciones, y no es exagerado decir, lágrimas, al ver truncados sus planes de vida. Hay más de 400 peruanos y peruanas en ese WhatsApp. Y otros 140 que ganaron la misma subvención del Estado en años anteriores y quieren ayudar. La angustia colectiva no es para menos. Postular a la beca Bicentenario implica una muy importante inversión en cuanto a la concreción de logros profesionales, la preparación académica, el manejo de idiomas, la realización y traducción de trámites, entre otros exigentes requisitos. Un camino que puede tomar años. Pero, sobre todo, la aceptación a una maestría o doctorado por parte de una institución educativa de prestigio. Obtenerla es sumamente difícil, entre otros motivos, porque se compite con miles de profesionales destacados alrededor del planeta. ¿De qué va la beca? Se trata, según definición del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec), de «una subvención concursable del Estado peruano para profesionales peruanos destacados. Brinda cobertura integral para estudios de maestría o doctorado en instituciones de educación superior reconocidas a nivel mundial». Es decir, el Estado no solo asume el costo del programa (matrícula, pensiones, obtenciones de grado o títulos, trabajos de investigación y costos administrativos), sino también gastos vinculados a alojamiento, alimentación, transporte, útiles, seguro médico y más. No hay límite de edad para postular. Uno de los compromisos que aceptan los beneficiados es volver al Perú a trabajar, por lo menos, durante un año. La convocatoria, de carácter anual, otorgó el año pasado 150 becas integrales de estudio: 135 para maestría y 15 para doctorado. En los 12 años que viene funcionando el programa, más de 2,500 peruanos destacados se han beneficiado de él. «Un amigo me habló de la beca en pandemia. Comencé a averiguar y a hacerle seguimiento. Vi que las bases para postular se repetían cada año, entonces decidí prepararme para ir tras ella. Fui paso a paso. Busqué que mis notas fueran las más altas posibles, trataba de sacar 19 y 20 en promedio. Me metí a voluntariados, a perfeccionar el inglés. A la par iba forjando mi trayectoria como investigadora para tener publicaciones lo antes posible. Lo conseguiría junto a mi mentor, Alan Farlie”, detalla Ariana, de 23 años, nacida en Huánuco. El CV de Ariana no se detiene allí. Representó al Perú en APEC 2024 en Lima y en una conferencia sobre medioambiente en Jeju, Corea del Sur. Se alzó con el tercer lugar en la Conferencia Global de Desarrollo, donde presentó un proyecto de innovación en seguridad alimentaria. Todo mientras trabajaba y dictaba cursos de pregrado sobre economía peruana y global en la PUCP. “Con todo eso, postulé a la Universidad de Oxford y me aceptaron. Sin la beca no puedo estudiar porque sería imposible para mí pagarlo. No puedo asumir las £ 66 mil (unos US$ 90 mil) necesarias para financiar los dos años de estudio, ello sin contar alimentación, vivienda y más”, narra. De no matricularse a medio año, Ariana perderá el cupo. Tendría que volver a postular en el 2027 y nada garantiza que se lo vayan a dar otra vez. Yo vengo de un COAR (Colegio de Alto Rendimiento). Las cosas no han sido fáciles. Ir tras la beca no ha sido una cuestión más para mí. Estudiar y desarrollarme profesionalmente es parte de mi identidad. Yo soy Ariana porque soy buena para esto. Es lo que me hace ser yo… Ir a Oxford es el sueño de mi vida. He hecho todo lo que estaba en mis manos y ahora pasa esto. Todo el esfuerzo de años para nada. Para nada… Se siente como un vacío. La sensación es realmente horrible”. Ariana Figueroa Cornejo Economista PUCP a la espera de postular a la beca en el 2026 “Yo vengo de un COAR ( Colegio de Alto Rendimiento ). Las cosas no han sido fáciles. Ir tras la beca no ha sido una cuestión más para mí. Estudiar y desarrollarme profesionalmente es parte de mi identidad. Yo soy Ariana porque soy buena para esto. Es lo que me hace ser yo… Ir a Oxford es el sueño de mi vida. He hecho todo lo que estaba en mis manos y ahora pasa esto. Todo el esfuerzo de años para nada. Para nada… Se siente como un vacío. La sensación es realmente horrible”, explica Ariana. Una medida cuestionable ¿Qué originó, pues, que el Minedu haya tomado esa decisión? En un comunicado publicado el 23 de abril , la entidad explicó que ello se debía al proceso de reingeniería integral por el que viene atravesando el Pronabec, “orientado a fortalecer la eficiencia, transparencia e impacto de la inversión pública en educación superior”. La beca Generación del Bicentenario, se subraya en la nota de prensa, forma parte de esa reorganización. De ahí que se haya decidido suspender la convocatoria para el 2026 para priorizar la continuidad y la culminación de los actuales becarios. La decisión desató numerosas críticas y pronunciamientos durante los siguientes días. Uno de ellos del mismo presidente José María Balcázar, quien dijo que desde el Gobierno se buscará impulsar un crédito suplementario para que se abran las postulaciones . Al cierre de esta edición, la ministra de Educación, María Esther Cuadros, ratificó que no se realizará una nueva convocatoria en el 2026, a menos que el Congreso de la República apruebe un presupuesto adicional solicitado por S/ 14 millones . S/ 280,000 es la suma, en promedio, que se invierte por cada beneficiado de la beca Generación del Bicentenario, según el director ejecutivo del Pronabec, Enrique Chon. Consultada sobre el tema, la Mag. Paola Marius, jefa de Calidad Educativa y Experiencia de Aprendizaje en la Dirección de Educación Continua PUCP, aclara que todo se ha debido a que no hubo una buena programación presupuestal desde el inicio. Rastrear el origen de esta situación significaría ir nueve meses atrás. “Cada cartera, en este caso el Ministerio de Educación, elabora un presupuesto para el año siguiente. Este se entrega cada agosto al Congreso de la República para que lo apruebe y en ese punto ya no se puede modificar. Es decir, en agosto del 2025, ya se sabía cuál era el techo presupuestal para el 2026. Esto bajo la gestión de la presidenta Dina Boluarte; del entonces ministro de Educación, Morgan Quero; y de la directora del Pronabec de ese año, Alexandra Ames. Lo que sucedió es que, por esas fechas, la expresidenta prometió 20 mil nuevas becas para el programa Beca 18 (que cubre estudios universitarios de pregrado). Llegó noviembre, luego diciembre y ya en el gobierno de José Jerí, se dan cuenta de que no hay presupuesto para convocar esas 20 mil nuevas Becas 18”, explica Marius. Según la experta en temas de educación, ese gran desbalance presupuestal se habría tratado de resolver empleando fondos de la beca Generación del Bicentenario, los cuales ya estaban asegurados para el 2026. “Hubo un monto destinado a la convocatoria de las becas Bicentenario 2026 que se quitó para ‘parchar’ la promesa de las nuevas Beca 18. Es decir, por apagar ese primer incendio, se generó otro”, señala. Lo que toca es que el Minedu revise cuáles son sus prioridades. Ya algunos expertos lo han mencionado: la cartera no ejecuta todo su presupuesto durante el año, eso implica que sí podrían tener capacidad para modificar estos S/ 15 o 20 millones que necesitan para convocar estas nuevas becas Bicentenario sin tener que pedir un crédito suplementario al Congreso”. Mag. Paola Marius Jefa de Calidad Educativa y Experiencia de Aprendizaje en la Dirección de Educación Continua PUCP “Lo que toca es que el Minedu revise cuáles son sus prioridades. Ya algunos expertos lo han mencionado: la cartera no ejecuta todo su presupuesto durante el año, eso implica que sí podrían tener capacidad para modificar estos S/15 o S/20 millones que necesitan para convocar estas nuevas becas Bicentenario sin tener que pedir un crédito suplementario al Congreso”, acota. A decir de Marius, esa sería la vía más rápida para que los profesionales como Ariana Figueroa puedan postular y no pierdan las aceptaciones en las universidades a las que desean asistir este año. Lo que se percibe, continúa Marius, es que la programación de becas está sujeta a ciclos presupuestarios. Eso quiere decir que cada año puede variar el número de convocatorias. “Se han estado creando nuevas becas, generando diversas iniciativas pequeñas, pero no necesariamente articuladas. Lo que se requiere es claridad sobre cómo se va a planificar. No solo Beca 18 o beca Bicentenario, sino ver otras formas de financiamiento de becas. Podrían ser parciales o créditos estudiantiles, incluso en sociedad con el sector privado. Hay diversas alternativas que se pueden manejar. Falta pensar cómo hacer que todas sean sostenibles”, comenta. Replanteamiento, no suspensión En todo este contexto, el director ejecutivo del Pronabec, Enrique Chon, indicó recientemente que un porcentaje de los anteriores beneficiados de la beca Bicentenario no estaría cumpliendo su promesa de retorno al país para trabajar aquí, al menos, durante un año. “Si bien existe un compromiso de servicio al Perú, entre el 30% y 40% de los beneficiarios no retorna al país (…). Efectivamente esto se debe al hecho de que se ha debilitado el aval que antes existía y que se pedía cuando se lanzó la beca”, dijo. Cabe señalar que el mismo Pronabec publicó en la convocatoria de la beca del 2025 que más de 73% de los beneficiados ya habían regresado de sus programas de estudios y contribuían al país con sus conocimientos. 73% de los beneficiados por la beca Generación del Bicentenario ya ha regresado de sus programas de estudios y contribuyen al país con sus conocimientos, según Pronabec. PuntoEdu también conversó sobre el tema con Jaime Saavedra , economista PUCP, exministro de Educación y actual director de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe del Banco Mundial. “Las becas son políticas de Estado en muchas partes del mundo y, efectivamente, existe el trato de que los beneficiados tienen que volver a su país para servir un tiempo. Si se dice que los beneficiados en Perú no están regresando, entonces hay que hacer que se cumplan las reglas y hacer que, efectivamente, regresen. Modificar las reglas es perfectamente válido, hay muchas formas de corregir eso. Pero se corrige el problema, no se dice que se suspenden o cancelan las becas. Lo que no se justifica es un cambio radical e intempestivo”, puntualizó. Saavedra, asimismo, explicó los riesgos que corre un país al interrumpir un programa de becas de alto nivel como las de Generación del Bicentenario. “Definitivamente hace más lento el proceso de acumulación de capital humano del país. Los países desarrollados buscan asegurar siempre que todos tengan igualdad de oportunidades, acceso a la mejor educación posible, independientemente de dónde naciste o quiénes son tus padres. Y las becas son un mecanismo más de ese proceso”, expresó. En el caso de nuestro país, añadió, hay mucho trabajo que hacer para que eso pase, especialmente, en la educación básica. Si se dice que los beneficiados en Perú no están regresando, entonces hay que hacer que se cumplan las reglas y hacer que, efectivamente, regresen. Modificar las reglas es perfectamente válido, hay muchas formas de corregir eso. Pero se corrige el problema, no se dice que se suspenden o se cancelan las becas. Lo que no se justifica es un cambio radical e intempestivo”. Dr. Jaime Saavedra Economista PUCP y director de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe del Banco Mundial “No estamos logrando eso, es cierto. Entonces hay que poner esfuerzo en la educación básica de buena calidad. Pero también, a la par, en la educación terciaria de buena calidad. Si no se tienen instrumentos para ello, como las becas, la tasa de crecimiento en el futuro de un país será menor, las oportunidades de desarrollo para la población, igual. Interrumpirlas es simplemente escoger invertir menos en la gente”, finalizó.
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