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Protestas en la Unachi: funcionarios y estudiantes exigen salida de la rectora Etelvina Medianero de Bonagas

La Prensa Panamá Global
Protestas en la Unachi: funcionarios y estudiantes exigen salida de la rectora Etelvina Medianero de Bonagas
Entre consignas, pancartas y un creciente malestar dentro de la comunidad universitaria, docentes, administrativos y estudiantes de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi) salieron este miércoles 20 de mayo a las calles para protestar contra la crisis que atraviesa la casa de estudios superiores. La manifestación, marcada por llamados a la transparencia y cuestionamientos a la administración universitaria, tuvo como principal exigencia la renuncia de la rectora, Etelvina Medianero de Bonagas, en medio de un ambiente de tensión y desgaste institucional que se ha profundizado durante los últimos meses. El malestar dentro de la Unachi alcanzó su punto más crítico esta semana, luego de que decenas de funcionarios —entre docentes y administrativos— descubrieran que el dinero descontado de sus salarios para el pago de préstamos personales y otros compromisos bancarios nunca fue transferido a las entidades financieras. La situación provocó indignación y alarma entre los afectados, quienes, pese a tener las deducciones reflejadas en sus quincenas, comenzaron a recibir notificaciones de morosidad y advertencias sobre posibles afectaciones a su historial crediticio. El episodio reavivó las críticas por el manejo administrativo y financiero de la universidad. A la crisis se suman compromisos pendientes con la Caja de Seguro Social y otros sistemas estatales. Durante una sustentación presupuestaria ante la Asamblea Nacional, el vicerrector Pedro González reconoció que la institución enfrenta “un déficit por incumplimiento del Estado de aproximadamente 27.6 millones de dólares”. Dentro de esa cifra, detalló una deuda de 12.4 millones de dólares correspondiente a cuotas obrero-patronales adeudadas a la Caja de Seguro Social, además de 265 mil dólares pendientes con el SIACAP. Según explicó, esos compromisos no fueron transferidos a tiempo y ahora deben cubrirse con partidas del presupuesto de 2026. El escenario financiero ha añadido presión sobre una universidad que, en los últimos años, ha estado bajo constantes cuestionamientos por el uso de sus recursos. Para 2025, la Universidad Autónoma de Chiriquí recibió un presupuesto de 72 millones de dólares, aunque el gasto ejecutado ascendió a 91 millones. La institución mantiene una planilla de más de 2 mil funcionarios, entre personal docente y administrativo, con un costo mensual cercano a los 6 millones de dólares, según registros de la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información. En medio de las denuncias y protestas, crece el descontento de una comunidad universitaria que exige respuestas sobre el destino de los fondos y el futuro financiero de la casa de estudios superiores. Ministra reacciona Por otra parte, la ministra de Educación, Lucy Molinar, confirmó este miércoles, que sostuvo conversaciones formales con la rectora y con diversos actores involucrados en el conflicto y les pidió un “acto de desprendimiento” para devolver el sosiego a la institución. Comparó la situación interna de la Unachi con “feudos” donde cada facción defiende sus propios intereses económicos y políticos a costa del futuro de los jóvenes. “Si por mí hubiera sido, créeme que ya esto hubiera parado”, dijo la funcionaria en Telemetro Reporta y en el Foro de Educación 2026 organizado por La Prensa. Molinar dijo sentir frustración ante limitaciones legales que asegura hoy enfrenta el Ministerio de Educación (Meduca) para fiscalizar las universidades estatales. Explicó que, tras su salida de la institución en su pasada gestión, se modificó la ley del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria de Panamá (Coneaupa), lo que restó facultades de acción directa al ministerio. Señaló, además, que bajo el amparo de la autonomía universitaria “hemos permitido de todo” en el país, convirtiendo estos centros en espacios donde algunos directivos se consideran erróneamente “intocables ” ante el escrutinio público. Molinar enfatizó tres puntos clave de urgencia: Poner fin a las parcelas: Detener el control feudal de quienes usan la universidad para beneficio personal. Prioridad absoluta: Enfocar todos los esfuerzos institucionales bajo la consigna de poner “primero, segundo y tercero al estudiante”. Evolución tranquila: Iniciar una transición interna madura que salve el prestigio académico que personas del pasado construyeron con esfuerzo. Cuánto más esperar Administrativos se unen a voces de estudiantes y docentes que se quejan ante la profunda crisis institucional que sacude a la UNACHI y han manifestado incertidumbre sobre el pago de la próxima quincena y de las cuotas del Seguro Social. Molinar pidió paciencia a la ciudadanía, argumentando que es preferible esperar un poco más para lograr una salida pacífica y con un “buen final” , en lugar de forzar una mala intervención estatal que resulte contraproducente. Concluyó que la sociedad civil panameña ha sido un “espectador pasivo” de este grave deterioro educativo, pero advirtió que existen situaciones intolerables que no pueden durar para siempre .
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